Entradas

Omeñaca: siete cabezas de infante para un almuerzo

Imagen
'Las ruinas son el mejor testimonio del poder del tiempo, ellas enlazan la generación viva con la generación muerta, el hombre que las contempla con el hombre que las construyó. Y luego..., si la tradición les hace hablar..., la tradición es la lengua de los monumentos antiguos y los monumentos antiguos son el documento de la tradición. Entre ambos hacen inmortal al hombre... y el hombre, sin embargo, generalmente los desprecia'. (Ibo Alfaro) (1)   D entro del románico mencionable de la provincia, y lejos, quizás, de los detalles de excelencia y calidad, cuyo modelado roza la perfección en muchos de sus templos más significativos, existe otro románico, menos voluptuoso, pero no por ello menos interesante, que permanece inalterable dentro de esa línea clasificatoria -costumbre ésta, demasiado humana, por eso, quizás, me resulta tan fea- entre lo espectacular y lo sencillo, lo rural y lo circunstancial, lo egocéntrico y lo práctico. A este románico fronterizo entre uno y...

Románico Soriano

Imagen
A ún empachado por los excesos de la Navidad, y a la espera de que el próximo fin de semana el tradicional roscón de Reyes no me gratifique, para no perder la costumbre, con esa sorpresa que tradicionalmente augura un año de afortunadas conjunciones astrológicas a quien se la encuentra entre los dientes, no quisiera comenzar el año, sin poner de manifiesto, siquiera una vez más, que insistiendo algo queda, uno de los tesoros más singulares de la provincia. Un tesoro que, independientemente de esos pequeños regalos con los que la Madre Naturaleza ha querido premiar a estos indomables celtíberos que son los sorianos, regalándoles lugares como la Fuentona o la Laguna Negra de los Picos de Urbión -breve ejemplo, entre muchos otros-, constituye uno de los atractivos más sugestivos e interesantes, que puede influir en la decisión de todo amante del Arte y del Patrimonio Histórico-Artístico en general para visitar una provincia que realmente lo merece: su románico. T ampoco puedo evi...

Feliz Navidad y Próspero Año 2013

Imagen
O tro año está punto de llegar a su fin. Viejo y cabizbajo, como un actor que ha llegado al final de su carrera, está a punto de abandonar el escenario de su última representación y perderse para siempre entre las candilejas que definen esa tierra de nadie que suelen ser, generalmente, los bastidores. Habrá, como siempre en toda representación, diversidad de opiniones entre el público: unos aplaudirán, emocionados por la función que acaban de presenciar, y otros, más críticos, que no necesariamente peores, se sumirán en el silencio y lanzarán una pedorreta despectiva hacia el escenario, sin disimular un ápice su disgusto. Son reacciones humanas que definen, al fin y al cabo, algo que nos caracteriza y desde luego, nos hace ser como somos: los sentimientos. Por alguna extraña razón, son precisamente los sentimientos los que vienen a representar un papel principal en esta tragi-comedia teatral en la que todos, prácticamente, nos ponemos el traje de pastor y c...

Señuela: entre un hola y un adiós

Imagen
S iempre me ha sorprendido la cantidad de acontecimientos, cosas, experiencias o detalles que ocurren entre ese espacio de tiempo que existe entre dos palabras tan simples, como son un hola y un adiós . Recabar en ello, y para ser honesto, debo agradecérselo a ese genial cantautor que es Joan Manuel Serrat. No en balde, sus canciones me han acompañado en tantos viajes, que aparte de proporcionarme un título para calentar la imaginación de todo el que se dé una vuelta por este blog, me ofrecen, a la vez, el título perfecto para narrar unas vivencias que, aunque simples en apariencia, denotan esa singularidad tan especial con la que los sorianos extienden la mano al forastero. P ara alguien que ha leído -e incluso oído- muchos cuentos a lo largo de su vida, comenzar sin el típico tópico de érase una vez, no deja de ser, en el fondo, toda una agradable novedad. De manera que, parafraseando a este entrañable compañero de camino, bien pudiera afirmar, sin faltar nunca a la verdad -o...

De cuando las piedras fueron tañidas....en Villasayas

Imagen
H acía tiempo que tenía un café pendiente en Villasayas; y de no habérmelo tomado antes, ha sido precisamente porque el tiempo, burlesco donjuán donde los haya, había decidido dar la campanada, empecinándose en hacernos soñar con la música acuática de Haendel los últimos fines de semana. Es decir, mantenernos melancólicos -salvo fuerza mayor- viendo la lluvia caer detrás de la ventana, dejando que la mente, enfurruñada y temerosa de caer en las redes catatónicas de ese inoportuno demonio Meridiano -de habérmelo presentado, al menos teóricamente, he de dar las gracias a la amiga Baruk-, vagara cual alma en pena, suspirando por el regreso a unos caminos en los que siempre sabe que ha de encontrar algo lo suficientemente novedoso, como para hacerla olvidar por unas horas la espantosa rutina a la que se ve sometida en ese cibernético día a día, que posiblemente por vergüenza, o quizás, para engañarnos a nosotros mismos, llamamos vida. E l sábado pasado, aprovechando la tregua conce...

Toda la lluvia cae sobre Termancia

Imagen
H ay lugares con imán. Lugares a los que volver, una vez y otra y aún otra vez más, para descubrir que, aún a pesar de su aparente inmutabilidad, siempre existe la posibilidad de retornar al punto de partida, trayéndose consigo un recuerdo diferente. Termancia, o Tiermes, si se prefiere, es uno de esos lugares. D ecía el escritor y genial poeta argentino, Jorge Luis Borges, que la lluvia siempre ocurre en el pasado . Al pasado pertenecen, es cierto, estos recuerdos, éstas imágenes y una primavera que, allá por las vísperas isidriles de 2008, fue para el campo, y nunca mejor dicho, como agua de mayo. De hecho, la pradera adyacente a la monolítica ciudad, parecía, si se me permiten las comparaciones, un mar caribeño, de esos de ensueño y postal; el tipo de mar, vaya, que seducía con encanto de trópico y sonidos de ukelele a incontables soñadores que se lanzaban a la aventura del turismo exótico cuando España iba bien y que ahora, vueltos los pies a la tierra, son como el escapara...

Soledades burgenses

Imagen
'El camino de Soria a Burgo de Osma, 58 kilómetros de buena carretera, se hace rápidamente. En el primer tramo, a la derecha, corre la alta meseta de la sierra de Frentes, que desde su ceja desciende suavamente por la solana, así como por el lado Norte se hunde desde ella en abrupto corte; y por la izquierda se levantan las sierras cretáceas también de San Marcos y de Hinodejo...' (1) D ormida alrededor de su catedral, situada a la diestra o a la siniestra, según se mire, de un río de nombre Ucero, que apenas semeja, por su caudal, un arroyo en estado de crecimiento a una quincena aproximada de kilómetros de su nacedero natural, en las estribaciones del Cañón del Río Lobos, El Burgo de Osma permanece en duermevela, temeroso, quizás, de una deesapacible mañana de domingo, que anuncia, cual profética sibila, los rigores de un invierno impaciente por llegar. En lontananza, no lejos de la solitaria Cruz del Siglo , así como de una remodelada ermita de la Magdalena , la anti...