Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como templarios en Soria

Otoño en el Cañón del Río Lobos

Imagen
  Uno de los entornos naturales, cuya mágica belleza, es un verdadero imán, dispuesto por la Naturaleza para seducir, irremediablemente, a los sentidos y muy recomendable, además, para visitar, sentir y valorar, al menos, un a vez en la vida, no es otro, que el enigmático Cañón del Río Lobos. Esta formidable depresión natural, que se extiende, como el espinazo de un mundo perdido, a lo largo de esos espectaculares veinticinco kilómetros, comprendidos, entre esas dos numantinas comunidades de la Vieja Castilla, como son, Soria y Burgos, constituye siempre el preludio a una gran aventura. Soberbio, espectacular, genuino y deliciosamente misterioso en cualquier época del año, la visita, no obstante, si se realiza en otoño, tiende, necesariamente, a convertirse en una experiencia inolvidable, donde el espectador, deslumbrado, tenderá a considerar, como revestidos de una magia especial, unos senderos que se pierden entre monumentales riscos y desfiladeros, labrados durante milenios,...

Cañón del Río Lobos: festividad de San Bartolomé y romería de la Virgen de la Salud

Imagen
M adrugada y salida de Madrid. El canto de los gallos resuena en los oídos, animando la salida de un sol que comienza a vislumbrarse sobre el horizonte, si bien todavía somnoliento. Estamos a miércoles, veinticuatro de agosto y tal vez en la India, el país de los templos, de la espiritualidad y del Bollywood, se acuerden -que ciertamente lo dudo- de aquél apóstol cristiano, que cimitarra en mano siniestra y la fuerza de Dios en la diestra -como mandan los cánones, pues siempre se ha dicho aquello de que Dios no tiene mano izquierda-, mantiene firmemente sujeto a un demonio a sus pies. Bartolomé, se llama nuestro héroe. O mejor dicho, San Bartolomé -que no hay por qué quitar laureles a aquél al que la tradición se los otorga y al César hemos de suponer que no le importa, puesto que no rechista-, fue quien, según La Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine , dominó al demonio Astaroth, al que se encontró en un templo de aquél inmenso país, (que también es casualidad), derrotándolo t...

Herida ermita de San Bartolomé

Imagen
N o todas las maravillas que se localizan en este impresionante Cañón del Río Lobos, son de origen natural, paridas en silencio y con infinita paciencia por una fértil Madre Tierra cuyo culto quedó establecido siglos, probablemente milenios antes de que la idea del Patriarcado arraigara en el pensamiento de los pueblos nómadas que extendieron su filosofía megalómana a medida que conquistaban los territorios por los que pasaban en su incontenible migración. De alguna manera indeterminada, pero sin duda provistas de un singular olfato, hubo una curiosa mezcolanza de seres, mezcla de místicos y de guerreros -a semejanza de sus hermanos musulmanes de los ribbats -, que se asentaron en sus ocultas soledades, sin duda con un fin predeterminado y secreto, ante el que sólo cabe acudir al recurso siempre bienvenido de la especulación. Hombres sencillos en su conjunto, pero formidables por defecto en lo referente a una pequeña élite, que después de siglos de su calamitosa extinción el mundo...

El románico perdido de San Pedro Manrique

Imagen
‘Por sus circunstancias geográficas, San Pedro Manrique es, a su modo, un Finisterre de secano, donde Soria no sólo linda con otras provincias, sino con otros mundos…’ (1) I ndependientemente del lado sociológico y antropológico de la fiesta, de sus mitos y de sus ritos, vertiente apasionante donde las haya, y universo cultural de primer orden, uno de esos otros mundos –el filósofo francés Paul Elouard diría que, en efecto, los hay pero están en éste- no es otro, que ese que podríamos definir como el románico perdido de San Pedro Manrique, cuyos breves, míseros despojos que yacen en la actualidad envueltos en brumas de ignorancia y de silencio, nos ofrecen, no obstante, un testimonio, siquiera aproximado, de la gran riqueza histórico-cultural que ésta hermosa villa de la serranía Soriana, tuvo en el pasado. S us vestigios, sus pistas, sus guiños e incluso los recuerdos tradicionales nos hablan de la excelencia de talleres artesanos, cuya habilidad y maestría apenas tenía...