La Galiana: el Cañón del Río Lobos a vista de pájaro
Afirmaba cierto escritor español, cuyo nombre mantendré en un oportuno anonimato, que Dios creó a los gatos para que los hombres pudieran acariciar a las panteras y siguiendo esa poética línea de planteamiento, sería lícito suponer, que también creó los miradores para que éstos pudieran hacerse una idea, bastante acertada, de lo maravilloso que es el mundo, cuando se tiene la oportunidad de contemplarlo a la manera de los pájaros. Como los cuatro elementos básicos de la Alquimia -tierra, agua, aire y fuego- las cuatro estaciones poseen también sus características particulares, las cuales, sin dudarlo, se suman al poderoso encanto que ya tiene de por sí, ésta impresionante depresión natural, el Cañón del Río Lobos, cuyo interior, ya tuve ocasión de mostrarles en una entrada anterior. Verlo, no obstante, desde las alturas cortadas a pico de este singular mirador, que responde al curioso nombre de la Galiana -no sólo en su raíz etimológica se nos recuerdan los orígenes celtíberos de l...