Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como recuerdos y vivencias

Villaciervitos

Imagen
D ecía Juan Antonio Gaya Nuño, siempre por boca de su fiel e inolvidable personajes, claro está, nuestro inmortal Santero de San Saturio , que las villas, aldeas y lugares sorianos cautivan, ante todo, y frecuentemente sin otro señuelo, por sus nombres . Lejos del espíritu sanguino del cazador -que a mí la caza, como la música militar, nunca me supo levantar-, arribar a una población con un nombre tan romántico como Villaciervitos, me produce una peculiar tormenta de sensaciones, capaz de levantar en el alma pequeños aguaceros de especulativa imaginación. Pienso, luego he de suponer que existo, que si a apenas a unos breves kilómetros, otro pueblo lleva el no menos expresivo nombre de Villaciervos -por el que pasaremos también en breve-, ambos lugares debieron de constituir para el cérvido -cuya esbeltez, agilidad y gracia parecía ejercer una poderosa fascinación sobre el hombre primitivo, a juzgar por su representatividad en numerosos grabados rupestres, incluidos los del cercano ...

Al Espíritu del Otoño

Imagen
'¿Mi corazón se ha dormido? Colmenares de mis sueños, ¿ya no labráis? ¿Está seca la noria del pensamiento, los cangilones vacíos, girando, de sombra llenos?. No; mi corazón no duerme. Está despierto, despierto. Ni duerme ni sueña; mira, los claros ojos abiertos, señas lejanas y escucha a orillas del gran silencio...'. [Antonio Machado] S ilencio. Sólo quería darle la bienvenida al Espíritu del Otoño.

Una de cal: el despoblado de Torretarrancho...

Imagen
'Mi alma es un carrousel vacío en el crepúsculo...' [Pablo Neruda] D icen que la memoria es un cáncer que afecta a los pueblos, cuando sus habitantes se alejan para siempre con la intención de buscar fortuna en otro lugar. Tal vez por eso, yo me sienta irremediablemente enfermo y mis recuerdos sean como una ciénaga profunda, difícil cuando no imposible de vadear. Sé que tuve nombre; y que éste, durante generaciones, figuró con gallardía en las partidas de nacimiento. También lo hizo, por desgracia, en las partidas de defunción. Curiosamente, ahora que lo pienso, no sabría decir en qué lugar de mi solitario terruño, estaba el cementerio. Quizás no lo hubiera, y mis amados vecinos volvieran a la tierra en el sacrosanto suelo de un pueblo más grande. Puede que las cruces se las haya llevado el viento, como el campanillo de la vieja iglesia de San Miguel –las lenguas, buenas o malas, dicen que se conserva en la iglesia de Valtajeros, así como una representación de la Virge...

Toda la lluvia cae sobre Termancia

Imagen
H ay lugares con imán. Lugares a los que volver, una vez y otra y aún otra vez más, para descubrir que, aún a pesar de su aparente inmutabilidad, siempre existe la posibilidad de retornar al punto de partida, trayéndose consigo un recuerdo diferente. Termancia, o Tiermes, si se prefiere, es uno de esos lugares. D ecía el escritor y genial poeta argentino, Jorge Luis Borges, que la lluvia siempre ocurre en el pasado . Al pasado pertenecen, es cierto, estos recuerdos, éstas imágenes y una primavera que, allá por las vísperas isidriles de 2008, fue para el campo, y nunca mejor dicho, como agua de mayo. De hecho, la pradera adyacente a la monolítica ciudad, parecía, si se me permiten las comparaciones, un mar caribeño, de esos de ensueño y postal; el tipo de mar, vaya, que seducía con encanto de trópico y sonidos de ukelele a incontables soñadores que se lanzaban a la aventura del turismo exótico cuando España iba bien y que ahora, vueltos los pies a la tierra, son como el escapara...

En busca del otoño soriano

Imagen
'Tierra, devuélveme tus dones puros, las torres del silencio que subieron de la solemnidad de sus raíces: quiero volver a ser lo que no he sido, aprender a volver desde tan hondo que entre todas las cosas naturales pueda vivir o no vivir: no importa ser una piedra más, la piedra oscura, la piedra pura que se lleva el río...' (1) T odos los años me atrapa, me lanza el anzuelo y yo pico. Me dejo llevar y voy. Creo saber qué cara mostrará, pero siempre me sorprende. Cerca o lejos, no importa. Su abrazo, como el horizonte, abarca todos los caminos. Utiliza caramelos de melancolía que se disuelven en un suspiro frente a unos ojos golosos. Es como la mitológica caja de Pandora: temes abrirla, pero cuando lo haces, descubres que de su interior brotan colores de vida y muerte que, sin embargo, te embelesan y te atrapan. Parca cargada de nostalgia, que imita el alfa y el omega, el principio y el fin, que lucen con orgullo los crismones cristianos. E s el último aliento d...

Persiguiendo fantasmas por Alentisque

Imagen
'En la torre amarilla, dobla una campana. Sobre el viento amarillo, se abren las campanadas. En la torre amarilla, cesa la campana. El viento con el polvo, hace proras de plata...' (1) - ¡Cuánto trabajaron!, -dijo la anciana, vestida de arriba abajo con un traje tintado de sombra. - ¡Cuánto trabajaron!, -volvió a repetir, señalando con su dedo huesudo hacia las interminables filas de sillares de la imponente parroquial. Después, elevando unos ojos tristes hacia la torre, cuya altura y robustez semejaban el brazo de un gigante intentando atrapar las nubes, añadió: es una bonita torre, ¿verdad?. A sentí. Era una bonita torre, desde luego, sobre todo ahora, que los primeros rayos del sol apenas comenzaban a acariciar la sólida estructura de su campanario. Pero hacía frío; un frío condenado, intenso, astral; un frío capaz de herir mortalmente el pecho, como la punta de un afilado ariete abriéndose camino a través del anorak, del jersey y de la camiseta. Un frío en extremo duro. Un ...

Otoño en San Esteban de Gormaz

Imagen
'Es la gloria del muerto verano la que se ha dormido en mi corazón, es el trémulo gris del otoño el que abre caminos con trémulo sol, tras los campos de viñas doradas el alma dormida se me adormeció, hoy me cercan lejanos y altivos los vagos recuerdos que el viento llevó...' (1) S on odiosas. Lo sé. Pero si tuviera que hacer una comparación, pensaría que el Otoño es como esa Luz maravillosa al final del túnel con la que Madre Gaia premia el ocaso de plantas y árboles. El Omega que promete una nueva resurrección; una sabia vuelta a empezar; un Alfa interminable que se hará realidad dos estaciones más tarde, cuando aquello que se fue retorne de nuevo con toda su fuerza y esplendor. D e Salvador Dalí se han escrito ríos de tinta; listas interminables de adjetivos calificativos -honoríficos ouroboros, que siempre se muerden la cola- para describir aquello que, gustando o no, se define sencillamente como genialidad. ¿O quizás locura?. Creo que a veces, una y otra apenas están separ...

Viana de Duero

Imagen
- Y el nombre -me pregunto yo-, ¿no será una desvirtuada referencia a la antigua diosa Diana?. A ún hoy, al cabo de un mes de mi visita a Viana de Duero, todavía continúo preguntándome si la reflexión de mi amigo, el Magister Alkaest, obedece a una realidad ancestral, quizás en la línea de esa historia mágica heredera de Gárgoris y Habidis, tan elocuentemente descrita por Sánchez Dragó. De hecho, puede que sea una Diana la que, precisamente, corona y embellece la fuente con forma de trébol de cuatro hojas, que se localiza en un jardincillo anexo a la iglesia de San Bartolomé. Una iglesia muy modificada, es cierto, como la gran mayoría de los templos cuyos torreones campean en los pueblitos de Almazán y Gómara, pero que, a diferencia de algunos de éstos, todavía conserva interesantes elementos de esa arquitectura, la románica, en la que la poesía del cantero sembraba estrofas en la piedra. Una piedra, en cuyo ábside, y de manera sorprendente, aún puede verse el carnet de identidad, o su...

Fiestas Patronales y Exposición de Cuadros del Taller de Pintura de Villasayas

Imagen
D urante el fin de semana y con motivo de sus fiestas patronales, Villasayas se ha vestido de gala, organizando una serie de eventos lúdico-culturales, especialmente diseñados para el disfrute de grandes y pequeños. En el caso de estos últimos, casi resulta obvio describir la enorme expectación despertada por ese pequeño mundo fantástico creado a base de colchonetas de aire de distintas formas, incluída la de un divertido dragón; la magia física de la esfera armillar o los sueños velocípetas y competitivos desplegados por los infantes en el pequeño circuito de cars a pedales, preludio en un futuro -¡quién sabe!- de un pródigo campeón soriano en la Fórmula Uno, que tanta pasión despierta hoy en día. S in duda novedoso en mi caso resultó asistir, por cierto, a la sacada en procesión de la Virgen del Rosario , de cuyo balancín fueron portadoras cuatro féminas del pueblo en lo que, esperando no ofender con mi ignorancia, he de pensar que quizás obedece a alguna tradición determinada...

Con su blanca palidez: Monasterio de San Juan de Duero

Imagen
¿Que es Dios?. Es longitud, anchura, altura y profundidad. [Bernardo de Claraval] N o puedo evitar preguntarme qué hubiera dicho Napoleón Bonaparte a sus soldados, si en lugar de encontrarse en Egipto, frente a las pirámides, los hubiera reunido en éste claustro del monasterio soriano de San Juan de Duero, frente a ese risco siniestro y pelado que es el Monte de las Ánimas, con la nieve crujiendo bajo las suelas de sus botas y el gélido aliento del cercano Moncayo mordiendo la escarapela tricolor de su sombrero. Utilizando el recurso de la imaginación -que es uno de los pocos recursos que no pagan impuestos en ésta sociedad en la que vivimos-, y en base a la Historia conocida, seguramente de los labios de le grande empereur de la France , hubieran brotado unas palabras similares a éstas: - ¡Soldados!. ¡Desde las órbitas vacías de estos arcos, mil años de búsqueda de la perfección os contemplan!. E sas palabras, bajo mi punto de vista, podrían definir, a la perfección, la cualidad prin...