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Mostrando las entradas etiquetadas como lugares de interés de la provincia de Soria

Carrascosa de la Sierra: iglesia de San Juan Bautista

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M erece la pena, no obstante las circunstancias de la notable pérdida de la práctica totalidad de su primitiva fábrica románica, no abandonar Carrascosa de la Sierra, sin haber visitado su iglesia, dedicada, como ya se aventurara en la entrada anterior, a la siempre fascinante figura de San Juan Bautista, cuya onomástica, reciente, por cierto, se hizo convenientemente coincidir con una de las festividades que más expectación y veneración despertaba en las culturas precristianas: el solsticio de verano. Dado que sólo sobrevive el ábside o cabecera de un románico rural, que podríamos datar, cuando menos a finales del siglo XII o comienzos del siglo XIII, aun si fuéramos expertos -que no es mi caso, objetividad, que no falsa humildad aparte-, difícil, cuando no imposible, nos sería comprobar el código aritmológico que, según Jean-Paul Lemonde (1), conformaría el rito fundacional de toda iglesia, colegiata o catedral que, en función de la onomástica del Santo Patrón, permitiría relaci...

Carrascosa de la Sierra

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D ejamos atrás las místicas soledades de ese antiguo lugar de culto megalítico que se conoce con el nombre de Alto del Casar, y salvando una breve distancia, llegamos a un pueblo, que ya en la propia raíz de su nombre, no sólo nos indica la condición del terreno sobre el que se asentaron los antiguos arévacos, sino que además, nos recuerda la veneración a la figura primordial de una Virgen Negra, la de la Encina o de la Carrasca , y su más que casual vinculación con la orden medieval de los caballeros templarios: Carrascosa de la Sierra. Obviando este tema para más adelante, cuando los pormenores de nuestra ruta nos obliguen a detenernos en Castilfrío -de la Sierra, también-, el viajero curioso podrá comprobar, apenas se adentre en el íntimo entorno municipal, que Carrascosa es un pueblo que contiene numerosos detalles, a cuál de ellos más significativo e interesante. No encontrará, por ejemplo, la proliferación de escudos nobiliarios que otorga esa rancia condición de poder y señ...

Herida ermita de San Bartolomé

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N o todas las maravillas que se localizan en este impresionante Cañón del Río Lobos, son de origen natural, paridas en silencio y con infinita paciencia por una fértil Madre Tierra cuyo culto quedó establecido siglos, probablemente milenios antes de que la idea del Patriarcado arraigara en el pensamiento de los pueblos nómadas que extendieron su filosofía megalómana a medida que conquistaban los territorios por los que pasaban en su incontenible migración. De alguna manera indeterminada, pero sin duda provistas de un singular olfato, hubo una curiosa mezcolanza de seres, mezcla de místicos y de guerreros -a semejanza de sus hermanos musulmanes de los ribbats -, que se asentaron en sus ocultas soledades, sin duda con un fin predeterminado y secreto, ante el que sólo cabe acudir al recurso siempre bienvenido de la especulación. Hombres sencillos en su conjunto, pero formidables por defecto en lo referente a una pequeña élite, que después de siglos de su calamitosa extinción el mundo...

Rincones Mágicos de Río Lobos

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'La naturaleza y sus ríos, sus lagos y sus paisajes eran también la expresión de la Madre Tierra, la Gran Madre...' (1)   I nmenso, misterioso, espectacular, sublime, inconmensurable, mágico, imponente, excepcional, grandioso, enigmático, misterioso, supremo, categórico, arcano, primordial, prolífico...la lista de adjetivos sería realmente interminable si tuviéramos que hacer un ejercicio gramatical que describiera las características de un lugar sorprendente que se extiende, como una enorme columna vertebral, a lo largo de una treintena de kilómetros, entre dos provincias muy determinadas de la Vieja Castilla, como son Soria y Burgos: el Cañón del Río Lobos.   P rácticamente desconocido para el público en general hasta su redescubrimiento por aquellos intrépidos investigadores de la España mágica y misteriosa a finales de los años setenta y principios de los ochenta, el Cañón del Río Lobos y las maravillas que encierra, han atraído la atención de un mundo que toda...

La arcana Emperatriz de San Esteban de Gormaz: la iglesia de San Miguel

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E mperatriz, señores, como lo oyen. De rostro severo, puede que triste, pero sobre todo, sabio; de cuerpo esbelto, a pesar de las arrugas que el tiempo ha dejado en su piel y orgullosa como una Móndida en las fiestas de San Juan. Nuestra querida abuela románica: su augusta y arcana majestad, la iglesia de San Miguel...   N o es por casualidad, que se encuentre en lo más alto de una calle que, como no podía ser de otro modo, lleva el nombre, también, del Apolo cristianizado, ese bendito custodio que hoy en día sería el perfecto Patrón de la Guardia Civil -con permiso, claro está, de la Virgen del Pilar-, el vigilante jurado de las balanzas de la constitucionalidad, pero sobre todo, el amigo psicopompo que nos acompaña puntual durante esas cuarenta y ocho horas de homenaje con derecho a salita, cámara frigorífica, traje de pino o cartón y corona de flores -que no de augusto o cesáreo laurel-, a las que suele darnos derecho esa inversión en el más allá, que hacemos mes a mes d...

El románico perdido de San Pedro Manrique

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‘Por sus circunstancias geográficas, San Pedro Manrique es, a su modo, un Finisterre de secano, donde Soria no sólo linda con otras provincias, sino con otros mundos…’ (1) I ndependientemente del lado sociológico y antropológico de la fiesta, de sus mitos y de sus ritos, vertiente apasionante donde las haya, y universo cultural de primer orden, uno de esos otros mundos –el filósofo francés Paul Elouard diría que, en efecto, los hay pero están en éste- no es otro, que ese que podríamos definir como el románico perdido de San Pedro Manrique, cuyos breves, míseros despojos que yacen en la actualidad envueltos en brumas de ignorancia y de silencio, nos ofrecen, no obstante, un testimonio, siquiera aproximado, de la gran riqueza histórico-cultural que ésta hermosa villa de la serranía Soriana, tuvo en el pasado. S us vestigios, sus pistas, sus guiños e incluso los recuerdos tradicionales nos hablan de la excelencia de talleres artesanos, cuya habilidad y maestría apenas tenía...

Misterios de Oncala

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S obrecogen esas quebradas, esos montes solitarios, liberados de la selva arbórea que, según contaban los cronistas clásicos, permitían que una ardilla emprendedora y audaz, cruzara la vieja Hispania de un extremo a otro, simplemente por el placer de la aventura o quizás buscando el lugar más idóneo para asentarse y chascar a gusto sus nueces. Oncala, término que aún recuerda, en su pronunciación, el sonido seco, determinante que brotaba de las curtidas gargantas de los pelendones celtíberos, que habitaban estas inmensas infinidades. El viejo grito de guerra pelendón -quizás semejante al ijujú de los astures- agostado por la maquinaria bélica más poderosa de la Antigüedad; sustituido milenios más tarde por el familiar balido de los rebaños y el silbido de los pastores que dieron durante siglos vida, riqueza y futuro al lugar, y que hoy, apenas son un recuerdo de lo que fueron en realidad.  T al vez por eso, o porque precisamente de estos pagos se nutría generosamente la des...