Andaluz: interiores de San Miguel y pequeño museo románico
'No es el martillo el que deja perfectos los guijarros sino el agua con su danza y su canción' [Rabindranath Tagore] A medida que me adentraba en las tierras de Berlanga, multitud de cosas afloraban a mi mente, como una lluvia de estrellas fugaces perdiéndose a toda velocidad más allá del horizonte. Aún repiqueteaban en mi mente las palabras de ánimo que mi amiga Teresa me había dejado en el último correo la noche anterior: - Adelante, Perquisitore, ve a por ello, -me contestó, cuando la hice partícipe de mis planes para la jornada del sábado. Naturalmente, con el apodo de Perquisitore -honor que me hace, desde luego-, me comparaba con Galcerán de Born, el personaje principal de la insuperable novela de Matilde Asensi, titulada 'Iacobus', cuya lectura hizo mis delicias el pasado verano. El Perquisitore, por más señas, es un caballero perteneciente a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, a quien sus superiores -incluido el Papa Juan XXII, sucesor de Clemente V-...