Bordejé, iglesia de San Antón
Situado en plena meseta soriana, a escasos kilómetros de la importante villa de Almazán, y al cobijo de una ladera cuya cima desnuda baten con saña el viento y la nieve en invierno, resultando posiblemente insoportable la calima en verano, Bordejé es un pueblecito pequeño que resiste orgullosamente, negándose sus habitantes a dejar que corra igual suerte que otros pueblecitos de similares características, que pasaron a la historia como si nunca hubieran existido, y actualmente sirven de refugio a todo tipo de hierbajos y alimañas. La despoblación en la provincia es un hecho preocupante, y como tal, triste en definitiva, no dejando de ser motivo de admiración y orgullo ver algunos pueblecitos -como el del caso que nos ocupa- cuyos habitantes se aferran al lugar, tal y como las lapas lo hacen a los cascos de los barcos. En honor a la verdad, considero oportuno poner de manifiesto que seguramente hubiera pasado de largo, sin detenerme, de no haber sido por dos factores que considero funda...