Aventura en Calatañazor I
Primera Parte: La ermita en ruinas de San Juan D ecía Carlos Castaneda, en su libro 'El arte de ensoñar' , que a través del ensueño podemos percibir otros mundos . Ignoro hasta qué punto puede o no ser verdad; pero sí sé que a veces, cuando me encuentro frente a una obra de Arte echada a perder por sus peores enemigos, el tiempo y la estupidez humana -entre otros, aunque, no obstante, los principales- no puedo evitar detenerme unos minutos y dejar que la imaginación -una posible derivación de la ensoñación, según se mire- divague a su libre albedrío y que el águila -animal totémico donde los haya- de los pensamientos remonte el vuelo y con su ojo avizor, indague en los abismos insondables del tiempo, en busca de respuestas para tantas y tantas preguntas. E ntonces imagino una ermita, pequeña, auténtica y primordial, que seguramente fue precursora en el tiempo de iglesias más grandes e importantes, a cuya sombra -maldición de maldiciones, el olvido- ha ido languideciendo y perd...