domingo, 27 de septiembre de 2009

Vientos de Otoño


Alguien dijo una vez: un mundo soñó mientras caían las hojas. Eso es el otoño, una estación para soñar, para reivindicar recuerdos; para desempolvar los viejos libros de poesía, hacer planes, meditar...y soñar.
Demos, pues, la bienvenida al otoño, y si es posible, soñémoslo en Soria, con las hojas cubriendo el paseo de los enamorados que asciende hasta la ermita de San Saturio, siguiendo el curso melancólico del Duero; soñémoslo entre la magia y el misterio de los Arcos de San Juan, mirando la proximidad del Monte de las Ánimas y la noche de difuntos; soñémoslo allá lejos, en lo más recóndito de los Picos de Urbión, esperando ver surgir esa ninfa legendaria que dicen que mora en lo más profundo e inaccesible de la Laguna Negra; soñémoslo también allá, en la inmensa soledad de Valonsadero; buscando el espíritu del Santero de Gaya Nuño entre las ruinas cargadas de poesía de Numancia; o busquemos los colores de la tierra más allá de Berlanga de Duero, entre las desnudas soledades que cercan San Baudelio; entre las brumas que ocultan Medinaceli y se extienden como sudarios por esas colinas donde quizás algún día un fuego fatuo nos indique el lugar donde se oculta la tumba de Almanzor...
Soñémoslo en esas parameras, donde el viento susurra secretos y la tierra libera sus ancestrales sortilegios; soñémoslo allí, en todos aquellos lugares donde los poetas encontraron un día su inspiración...

12 comentarios:

KALMA dijo...

Hola! Te veo poeta, que versos tan bonitos de Machado: "el camino que serpea y debilmente blanquea, se enturbia y desaparece" ¡Una estación para soñar! Y de fondo Soria, como bella dama. Pisando tierra, espero que estés mejor y hayas ido a currar... con la sonrisa del lunes ¡Ay bichos! Pero al final, lo subiste .... Abrazos.

juancar347 dijo...

Sí, el otoño se presta siempre para una lánguida melancolía, como aquellos famosos versos de Verlaine que preludiaron el desembarco en Normandía. Desde luego, Machado siempre ha sido uno de mis poetas favoritos. Creo que el otoño soriano bien se merece una pequeña entrada. Un abrazo

Lima dijo...

Cómo los sorianos no somos muy dados a los extremismos, preferimos el otoño y la primavera. No hay que pensar necesariamente en que algo acaba o empieza en esos cien tonos del amarillo en los chopos de la ribera; y tampoco hay que dormirse en ensoñaciones, porque la situación de esta provincia es para estar muy despiertos, si no, cualquier día echan el cerrojazo.
Saludos, amigo

juancar347 dijo...

Hola, Lima. Dices bien, pero aparte de una situación en la que parece que poco tiene que envidiar a regiones históricamente olvidadas como Teruel, no me negarás que Soria tiene rincones para dejarse llevar por la ensoñación. Está bien que se sepa, y que la gente se motive y se acerque a conocer Soria en una de las mejores épocas para hacerlo, en mi opinión. Como ves, la finalidad no es otra que aportar un pequeño granito de arena. Una buena forma de hacerlo, es potenciar en lo posible el turismo, que desde luego, a algunos sectores beneficiará, En cuanto a los problemas mayores de la provincia, creo que Soria necesita savia nueva y con energía en sus principales instituciones; gente que, desde la cabeza de la provincia sepa gritar y hacerse oir. Un abrazo, compañero

Iconos dijo...

Sueñas el otoño soriano mientras yo sueño el dorado y los ocres de las hayas del norte. Un poema del inolvidable José Hierro, que también encontró, como apuntas, inspiración en el otoño:

"Otoño de manos de oro.
Ceniza de oro tus manos dejaron caer al camino.
Ya vuelves a andar por los viejos paisajes desiertos.
Ceñido tu cuerpo por todos los vientos de todos los siglos.

Otoño, de manos de oro:
con el canto del mar retumbando en tu pecho infinito,
sin espigas ni espinas que puedan herir la mañana,
con el alba que moja su cielo en las flores del vino,
para dar alegría al que sabe que vive
de nuevo has venido.
Con el humo y el viento y el canto y la ola temblando,
en tu gran corazón encendido."

Y una canción de Eva Cassidy, "Autum leaves":
http://www.goear.com/listen/b538723/Autum-Leaves-eva-cassidy

Un abrazo

juancar347 dijo...

Ana, me dejas sin palabras. El poema es realmente impresionante, todo un canto surgido desde lo más profundo del alma. Gracias, por la canción, aunque tengo varias versiones (incluida la de Mantovani, que he utilizado en alguno de mis vídeos) ésta no la conocía. En realidad, adoro el otoño soriano, visto desde sus lugares más emblemáticos. Pero el norte, amiga mía, es algo que llevo muy dentro, en mi sangre. Este verano ha sido especial, con mis dos viajes a Asturias, mi patria por parte paterna. Y he de volver a reencontrarme con mis raíces, allá, en un pueblecito montés situado a siete kms. de Luarca.
En fin, no importa cómo ni dónde; lo que importa es que el otoño hay que vivirlo como la estación especial que es. Un abrazo

Anónimo dijo...

Puestos a poetizar, os envio un poema mio, ¡ no vale nada, pero me surgió del alma paseando a orillas del Duero el otoño pasadoy en torno a la Ermita de los Martires, desde donde los ocres y amarillos del otoño, se perfilan custodiando las riberas del Duero que rodean el pueblito numantino de Garray!

Otoño...

Hoy …

He mirado el paisaje de otra forma …

Hoy …

Quizás el paisaje me ha mirado de distinto modo …

Paisajes ocres, aunque de tierras verdes,
convertidos en alfombras doradas y ruidosas.

Hoy …

Hay otros sonidos en el aire …

El crujir de las hojas al pisarlas …
El viento cálido y húmedo,
creando remolinos con las hojas caídas …
cual pequeños mundos dorados …


Es el otoño que ha caído …
poco a poco …
apenas sin darnos cuenta …

Sauces, chopos y álamos,
han cambiado sus verdes por dorados,
se han vuelto transparentes …
al ser su follaje más ausente …


No solo ha cambiado el tono del paisaje,
También nuestra alma, se mueve más pausada,
es la luz del otoño, más serena…
la que da otro sentido placentero …

… a nuestro peregrinaje…



Pasada la alegría del verano,
el otoño nos vuelve más serenos,
una cierta nostalgia nos invade,
y prepara poco a poco hacia el invierno…

Esos tonos dorados y rojizos,
que rezuman nuestros campos en Septiembre,
acompañan de un alo misterioso,
todo aquello que rodea nuestra mente.



¡No hay nostalgias verdaderas,
no hay tristezas eferentes,
son los mismos sentimientos encumbrados,
que en otoño nos hace diferentes … ¡

¡¡Espero que no os haya aburrido demasiado!!
Un saludo para todos.

juancar347 dijo...

Teresona, ¡qué gran contribución! Si de algo te conozco, es que sé que escribes con el alma, de manera que déjate de cuentos, que seguro que gusta y mucho. Y si no, al tiempo me remito. Cuídate mucho, terremoto. Un fuerte abrazo...¡y no dejes de escribir!

Mss.Brillet dijo...

OTOÑO

Las ramas verdes de los árboles,

pasaron a ser negras.

Ha llegado el Otoño.

El viento barre las hojas,

y se lleva mis recuerdos.

Una soledad infinita se apodera

de mi cuerpo.

Ya no puedo sentir nada, pues nada recorre

mi ser.

La savia de los árboles quedó parada,

igual que se heló la sangre en mis venas,

cuando, al mirar por la ventana, te ví...,

..... amor, besando a otra.

juancar347 dijo...

Gracias por tu aportación, Miss Brillet. Un poco dramático, pero así es el otoño, inspira todo clase de sentimientos. Saludos

trapatroles dijo...

Lo que conozco de Soria es mucho más bonito con los colores otoñales.
Saludos

juancar347 dijo...

Sin duda, el otoño contribuye a hacer especiales algunos lugares. Gracias por tu aportación, Trapatroles.