viernes, 19 de octubre de 2012

Arquitectura tradicional: el nevero de San Juan de Duero


Suele pasar completamente desapercibido. De hecho, yo ignoraba su existencia. Y seguiría ignorándola todavía, si con motivo de la celebración de un nuevo certamen de esa impresionante exposición universal que son las Edades del Hombre, el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León no hubieran determinado llevar a cabo algunas obras de reacondicionamiento en la ciudad, señalizando, con buen criterio, algunos de sus edificios históricos -o restos de ellos, como en este caso- más relevantes. Por fortuna, el ancestral nevero de San Juan de Duero, fue uno de ellos.
De origen medieval y procedencia seguramente árabe, ésta curiosa nevera natural de forma rectangular -generalmente, solían ser de forma ovalada, como el que aún se conserva en Medinaceli o aquél otro que tuve ocasión de ver en el castillo de Olite, en Navarra, que por su forma parecía un huevo de dinosaurio- proveyó las necesidades no sólo de la comunidad de monjes que habitaba el monasterio -incluidos los dominicos de la Inquisición- sino también a generaciones de sorianos que vendrían después, aunque ya sus fines eran netamente medicinales.
Para los amantes de la leyenda y la tradición, creo justo, y a la vez interesante añadir, que el nevero está situado en la ladera del famoso Monte de las Ánimas. Y como dice un soriano de carácter y fina pluma:
El Monte de las Ánimas no lleva tan estigio apodo por lo que Bécquer inventara, sino porque el dos de noviembre acudían a sus laderas, y en tropel, las gentes de la ciudad para regocijarse druídicamente con el fruto de las encinas. ¿Entonces?.
¡Celtíberos, señor!. Y al pie de la cuesta...(1).

video

(1) Fernando Sánchez Dragó: 'Gargoris y Habidis: una historia mágica de España', Edición Círculo de Lectores, 1983, Tomo II, página 330.

2 comentarios:

El Deme dijo...

Tengo que subir al Monte de las Ánimas y darme una vueltecilla por el nevero.

juancar347 dijo...

Hola, Deme. La ocasión la pintan calva, ahora que se acerca la Noche de Difuntos. Eso sí, si vas en este tiempo, abrígate....
Saludos