martes, 23 de diciembre de 2008

San Juan de Rabanera y la portada de San Nicolás


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4 comentarios:

syr dijo...

No hace ni dos meses, con ocasión de un encuentro céltico-románico-festivo con Baruk, Alkaest y Pallaferro, visité Soria. La visita a este templo es obligado paso al recinto donde habitualmente me hospedo.

En la portada occidental que nos muestras, te apercibes de la tremenda identidad que hubo de existir entre este templo y su vecino ruinoso de San Nicolás o la extraodinaria maleabilidad del románico que permite, casi sin traumas, la extrapolación de una portada a otro lugar sin aparente asimilación perceptiva.
Quizá sea esta portada lo que anime la ornamentación del templo a la que se añadió, pues de no ser por ella quedaría evidenciada la irrupción gótica en un templo que todavía figura entre los tratados del románico.

Lo peor de todo es que en mi visita, solo me preocupé de traer boletus, cuando en realidad debí aplicarme en boletos.

Salud y románico

juancar347 dijo...

En efecto, syr, se trata de la portada de la fenecida iglesia de San Nicolás y como tú bien dices, la extrapolación apenas se nota. No obstante, el detalle (amén de que es toda una dificultad para el investigador, pues la mayoría de las cosas no están donde deberían), San Juan de Rabanera es todo un señor templo que merece su propio estudio y un gran respeto. ¿Sabías que uno de los Cristo de su interior, concretamente el que está detrás del altar, es el Cristo templario de San Polo?. Es muy interesante el interior, así como los objetos que contiene. Pero siempre llego casi con el tiempo justo de tirar una docena de fotografías antes de que comience la misa. Y después, aunque me quedara, los párrocos salen disparados porque tienen misa a continuación en otro sitio. Aprovecho para preguntarte: ¿te has fijado en el santo del vídeo, ese que parece un obispo y que a sus pies tiene un cubo del que sobresalen cabecitas de niños o de ángeles?. Me gustaría saber quién es y qué simboliza dicho cubo.
Saludos

syr dijo...

Con mucho gusto, amigo Caminante.

Verás, se trata de nuestro querido Santa Claus, tan afanado en esta época del año. Bueno, para mejor entendernos, sería la representación de San Nicolás de Mira ( por ser obispo de aquel lugar) o más conocido por San Nicolás de Bari ( por haber sido trasladados sus huesos a aquella ciudad del Adriático cuando Mira cayó en manos del infiel).

Aquí lo ves con su báculo y mitra episcopal, y lo que denominas como cubo, no es sino el corte de un barril, en el que, según una de las múltiples leyendas sobre el espíritu caritativo de nuestro San Nicolás de Bari, habían sido desechados y enterrados con la sal de su interior, tres niños a los habían asesinado y que el santo (patrón de niños y marineros) resucitó.

Salud y románico

juancar347 dijo...

Syr, no sabes cuánto te lo agradezco. Para ser honestos, ni se me había ocurrido. Es más, pensaba quizás en otro santo un poco maldito, como San Caprasio, que tiene una imagen muy similar, aunque claro, sin el detalle del barril y los niños. Gracias otra vez.