Sotillo del Rincón y la rebelión de Lucifer
'De pronto, sin saber cómo, Nietihw y Sinuhé descubrieron que se hallaban en la plaza de la Lastra, en la recóndita aldea soriana de Sotillo del Rincón, caminando sin prisas hacia la Casa Azul. Un sol radiante hacía brillar dulce y discretamente el bronce de la Diana Cazadora, mientras el caño seguía manando en silencio, como si nada hubiese ocurrido...' [Juan José Benítez, 'La rebelión de Lucifer', Editorial Planeta, 1988] H acía tiempo que tenía deseos de visitar este pequeño pueblecito de Soria, motivado por la curiosidad que me produjo en su momento la lectura de esta conocida novela del periodista de origen navarro, aunque afincado en Bilbao, Juan José Benítez. Feliz por mi anterior experiencia en Tera y con la mente todavía dándole vueltas a los descubrimientos narrados en mi anterior entrada, me esperaba cualquier cosa, salvo que el primer ser viviente con el que me topé en Sotillo, fuera un gato negro que, circunstancialmente, se encontraba tomando el ...
Comentarios
En la portada occidental que nos muestras, te apercibes de la tremenda identidad que hubo de existir entre este templo y su vecino ruinoso de San Nicolás o la extraodinaria maleabilidad del románico que permite, casi sin traumas, la extrapolación de una portada a otro lugar sin aparente asimilación perceptiva.
Quizá sea esta portada lo que anime la ornamentación del templo a la que se añadió, pues de no ser por ella quedaría evidenciada la irrupción gótica en un templo que todavía figura entre los tratados del románico.
Lo peor de todo es que en mi visita, solo me preocupé de traer boletus, cuando en realidad debí aplicarme en boletos.
Salud y románico
Saludos
Verás, se trata de nuestro querido Santa Claus, tan afanado en esta época del año. Bueno, para mejor entendernos, sería la representación de San Nicolás de Mira ( por ser obispo de aquel lugar) o más conocido por San Nicolás de Bari ( por haber sido trasladados sus huesos a aquella ciudad del Adriático cuando Mira cayó en manos del infiel).
Aquí lo ves con su báculo y mitra episcopal, y lo que denominas como cubo, no es sino el corte de un barril, en el que, según una de las múltiples leyendas sobre el espíritu caritativo de nuestro San Nicolás de Bari, habían sido desechados y enterrados con la sal de su interior, tres niños a los habían asesinado y que el santo (patrón de niños y marineros) resucitó.
Salud y románico