domingo, 29 de marzo de 2009

Enigmática capilla de la Magdalena

Cuenta una leyenda cisterciense, referida a Esteban Harding, uno de los miembros fundadores, que éste, perdida la esperanza de reclutar adeptos que transmitieran sangre nueva y continuaran la labor impuesta, pidió a un hermano que se estaba muriendo, que volviera después de su trance y le trajera un mensaje de Dios, para saber si debían continuar o no con su vida rigurosa. Y en efecto, según la leyenda, el hermano difunto se le apareció, prediciéndole el ingreso de gran número de postulantes.Se crea o no en la leyenda, el hecho es que el Císter se convirtió en una de las órdenes más importantes, sobreviviendo hasta nuestros días, constituyéndose en herederos y depositarios de un Arte y un Saber que, personalmente, me hace disfrutar, y mucho, cada ocasión que tengo de penetrar en cualquiera de sus numerosos monasterios.Por cercanía, y también porque se trata de un lugar en el que me siento a gusto, reconozco que siento una especial predilección por el monasterio de Santa María de Huerta. De hecho, y gracias a la bondad del padre Agustín Romero, he podido acceder a uno de sus más enigmáticos misterios: la llamada 'Virgen de las Navas'.El otro gran misterio, en mi opinión, que guarda celosamente el monasterio, se lo debo a la providencia -en la que, para ser sincero, no creo- que tuvo a bien que, en 1970, y durante unas obras de restauración -cuántas maravillas no han salido así a la luz-, se descubrieran estas extraordinarias pinturas románicas, a las que hago referencia en la presente entrada. Pertenecen éstas, bueno es saberlo, a ese primer período de establecimiento del Císter en Soria y, de igual manera que la leyenda a la que anteriormente hacíamos referencia, no dejan de tener, también, su lado netamente maravilloso.Es una lástima que no se puedan contemplar en todo su esplendor. Pero aún así, ofrecen una visión particular de algunos capítulos interesantes, referidos a la vida, mejor dicho, a la muerte y resurrección de Cristo, realzando el protagonismo de un personaje -María Magdalena- bastante malherido por la ortodoxia eclesiástica oficial.Pequeña, pero hermosa, yo definiría la capilla de la Magdalena, como ese frasco de auténtica esencia que, una vez abierto, sublima, desplegando multitud de sensaciones, a cuál de ellas más embriagadora. Me vanaglorio, en ocasiones, de ser una persona observadora; y sin embargo, reconozco que tardé bastante tiempo -se crea o no, en este mes de marzo se cumple un año de mi primera visita al monasterio- en percatarme de estos detalles que, tal y como se han adelantado en el vídeo, espero os sean de interés.Sé que algunos conocéis de sobra mi debilidad hacia esos 'frailes con espuelas', tal y como Bécquer -ignoro los motivos- denominaba, despectivamente, a los caballeros templarios.
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6 comentarios:

Anónimo dijo...

Juancar, preciosas las imagenes y la musica. No conocia las pinturas de esa capilla, la proxima vez que vaya a Sta Maria de Huerta, las vere sin falta.
Y tampoco sabia que hubiese restos del temple en ese Monasterio que creo fue del Cister 'no?
Saludos/jose Maria

juancar347 dijo...

Aunque parezca mentira, poca gente se detiene el tiempo suficiente como para fijarse en los detalles de esa pequeña capilla. Yo tardé algún tiempo en darme cuenta, pero de hecho, esa cruz roja que corona la cabeza de Cristo, es una cruz paté. Es un monasterio cisterciense, en efecto, pero como sabes el Císter y el Temple eran órdenes hermanas.

Riviere dijo...

No he tenido la suerte de ver en vivo el monasterio,si he visto muchas fotos pues me encanta el arte cisterciense,y aquí es impresionante.
Muchas gracias por compartir las imágenes de la capilla,son para mi una novedad.


Muchos saludos.

juancar347 dijo...

Gracias a ti por pasearte por aquí. Ese monasterio, como casi todos los del Císter, tiene magia. Es especial, por lo que te recomiendo que lo visites si tienes ocasión, y lo hagas tranquilamente.
Saludos, amigo

Baruk dijo...

Buena imagen de las pinturas, ese nímbo crucífero es muy habitual en pinturas murales de finales XII o XIII.

Ese pantocrator me recuerda mucho al de Vió (Huesca), allí también ahí cruces de esas que denominas "patadas" (no es exactamente lo que entiendo yo por eso pero tampoco entiendo mucho)pero supongo que tienes razón en que algo hay, creo que por Vió también andaron los templarios.

Salud y románico

juancar347 dijo...

Hola, Baruk. En realidad, tienes razón. Su gran parecido con la cruz patada induce a hipótesis. Pero hablamos de lo que se denomina 'nimbo crucífero', bastante corriente en numerosas representaciones y que, al parecer, tuvo un origen bizantino. Representa la Trinidad, y en algunas pinturas, aparece también con las letras alfa y omega, principio y fin. El asociarlo con el Temple, responde a varias cuestiones, digamos sospechosas:
- primero la dedicación de la capilla: María Magdalena, santa predilecta de la Orden
- monasterio cisterciense: orden hermana del Temple
- periodo histórico coincidente: siglo XIII
etc, etc,pero repito, todo es muy hipotético.