martes, 27 de mayo de 2008

Expedientes X en Soria: los ladrones de nubes


El segundo de estos episodios misteriosos, ocurrió en la década de los noventa -manteniéndose vigente, por lo menos hasta el año 2006-, y tuvo como protagonistas a buen número de agricultores, que veían cómo unas enigmáticas 'avionetas de color gris' les reventaban las nubes, robándoles, de paso, el agua de la lluvia.
La noticia, seguramente porque los ánimos no tardaron en caldearse -y más tratándose de un bien tan necesario y que tanta controversia continúa suscitando incluso hoy en día- no tardó en hacerse eco, no sólo en los principales periódicos de la región, sino que también en los de mayor tirada del país, y pronto comenzaron a aparecer comentarios e hipótesis que hubieran hecho las delicias de nuestros super agentes de ficción, Mulder y Scully.
Entre estas interpretaciones, y asociado con el rumor de ciertos experimentos irregulares, un nombre -compuesto y de origen netamente químico- comenzó a correr de boca en boca como un reguero de pólvora: yoduro de plata.
Aún sin estar garantizada su eficacia, según los expertos, el yoduro de plata actuaría a modo de inhibidor, siendo las zonas más afectadas, las comarcas de Somontano del Moncayo y Campo de Gómara.
El fenómeno, en teoría y visto desde tierra, era de lo más sencillo, al menos a simple vista: cuando las nubes hacían acto de presencia en el cielo, aparecían las avionetas y al cabo de poco tiempo, ambas, avionetas y nubes, desaparecían.
En 1993, cansados de esta situación y con el fin de hacer frente a las 'pájaras' -apelativo con el que los agricultores se referían a las avionetas- se creó la Asociación de Avionetas del Moncayo (Avimon).
Independientemente del hecho de que hubo quien se tomó todo esto a broma -no es el caso, desde luego, del que esto suscribre, pues siento un gran respeto por la gente del campo, sencilla y de una gran sabiduría (1) - sí comenzaron a circular, sin embargo, como decía al principio de ésta entrada, las hipótesis más atrevidas y delirantes.
Coincidía, aproximadamente, en el tiempo en el que el actor australiano Mel Gibson protagonizaba una película, cuyo título -'Conspiración'- sentó, sin duda, precedentes, pues el tema se puso inmediatamente de moda y alrededor del mundo no tardaron en circular todo tipo de teorías, basadas en conspiraciones gubernamentales, que a más de uno llegaron a obsesionar.
Por increíble que parezca -y dado el desarrollo futuro de ciertas actividades y acontecimientos, de los que poco a poco nos vamos enterando en la actualidad- más de un agricultor de las zonas mencionadas veía detrás de estos 'ladrones de nubes' la mano siempre larga, aunque tremendamente usurera, de las compañías de seguros, que tenían que desembolsar enormes indemnizaciones cuando una tormenta -por ejemplo, de granizo- echaba a perder las cosechas.
Otros iban más allá, incluso, e intuían un complot de los especuladores del suelo, a quienes convenía que éste se desertizara, para poder comprar a precio de saldo, edificar después, y hacerse con unos más que generosos beneficios.
No obstante, la cosa no terminaba aquí. Algunos, incluso, estaban convencidos de que las 'pájaras' procedían de la Base Aérea de Zaragoza, obedeciendo cierto tipo de experimentos con el clima; naturalmente, los militares declinaron cualquier tipo de responsabilidad. Dado el cariz que estaban tomando los acontecimientos -hubo casos en que los agricultores descargaron sus escopetas contra el intruso ladrón- las Autoridades -incluido el Gobernador Civil de la provincia- decidieron tomar cartas en el asunto.
Curiosamente, ni los aviones contratados por Avimon, ni aquél otro que desplegó la Guardia Civil, consiguieron avistar y sorprender a estas hábiles 'pájaras', que aparecían y desaparecían a voluntad.
Bien es cierto que los avistamientos fueron cesando gradualmente y que la Prensa, caprichosa como suele serlo, apenas volvió a preocuparse del tema pasado algún tiempo. Ahora bien: ¿qué ocurrió en realidad en los cielos de Soria?. ¡Quién sabe!
Tal vez algún día, como Mulder y Scully, consiga llegar hasta el fondo de este misterioso asunto.
Sólo un apóstrofe más: como dato curioso, añadir que, más o menos por esa época, en los Estados Unidos -país que se lleva el palmarés conspirativo mundial- se produjo una auténtica invasión de 'helicópteros negros'.
(1): Nunca olvidaré una frase del genial Gila (q.e.p.d.), que decía: 'Debajo de cada boina hay un filósofo'.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya había oído hablar de las avionetas rompe-nubes, incluso en Cataluña, con la reciente sequía- se había hablado de las dichosas avionetas, pero la verdad, desconozco la veracidad de las noticias.
mulder y scully nos acojan.

saludos!

óscar (el de tiermes)

juancar347 dijo...

Causó un gran revuelo en su momento, Oscar. Incluso recuerdo que por aquélla época, Interviú le dedicó al tema varios reportajes. Un abrazo

koborron dijo...

He oido muchas veces esto de las avionetas y he visto en TV algún reportaje. Esta uno acostumbrado a tantas manipulaciones (alimentos, política, información) que no es nada raro que tambien manipulen las nubes.
Un abrazo

juancar347 dijo...

Es cierto, pero el tema tiene más complejidades de las que parece. ¡Ay, si se abriera esa caja fuerte que dicen que se oculta en los sótanos de la Moncloa!