Castillos: símbolos del poder feudal
Testigos de un importante periodo de nuestro pasado, hoy -y salvo excepciones- acariciados por el silbido del viento y sirviendo de guarida a un sin fin de alimañas, apenas dejan entrever una ínfima parte de las glorias y tragedias que marcaron época en un país empeñado en reconquistar y salvaguardar su identidad.
También es cierto, que descendientes de siervos, en ocasiones vemos en el castillo en cuestión, ese símbolo de la tiranía que tanta y tanta sangre costó abolir, y de cuyo recuerdo posiblemente renieguen mucho más en los hábitats rurales; hasta el punto de que, ignorando su valor histórico, muchas de sus milenarias piedras hayan servido -a modo de resarcimiento- para construir casas, cercados o refugios para pastores y ganado.
En algunos casos, y aprovechando el creciente interés que se manifiesta en un alto porcentaje de personas que abogan por un turismo rural y natural, se han habilitado como hoteles y hasta el Estado -ese semipiterno buitre que, queramos o no, continúa representando en esencia ese espíritu feudal al que hacemos referencia- ha aprovechado el tirón para convertirlos en Paradores Nacionales que, lejos de estar subvencionados, como debieran, cuestan un ojo de la cara.
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Comentarios
...sabes que en el de Berlanga puedes entrar llave en mano?
Salud y románico
Coo se hace blog seguidor?
Yo tambien cuando veo el de Osma (he oido que lo van arreglar, espero que no hagan un edificio de apartamentos porque ya sabes son capaces), que como sabes pertenecio al Obispo de Osma y como el pueblo de mis antepasados tambien pertenecio (hasta la desamortizacion de Mendizabal) al Obispado de Osma, seguro que mis antepasados cuando miraban al Castillo sentirian un miedo atroz.
Menos mal que los tiempos han cambiado y ahora, somos libres por lo menos para decir bien alto lo que no nos gusta.
Saludos/jose Maria