domingo, 8 de febrero de 2009

Peroniel del Campo: breve visita al pueblo del cautivo

Cuando salí de la ermita de la Virgen de la Llana y dejé atrás Almenar, con su castillo oteando como un águila encima de la colina, el tiempo dejó de ser relativamente cortés, pues aunque frío, se había mantenido estable durante toda la mañana. De regreso a Soria, el agua-nieve comenzó a hacer acto de presencia, y aquélla circunstancia, lejos de tranquilizarme, me obligaba a una rápida retirada, pues aún tenía frente a mi una considerable distancia hasta Madrid. No obstante, a medida que me acercaba hasta el desvío que conducía a Peroniel del Campo, el pueblo de nuestro celebérrimo cautivo, el insaciable demonio de la aventura se impuso, una vez más, y aunque la visita fue breve, paré unos minutos: el tiempo suficiente para echar un pequeño vistazo y comprobar in situ algunos datos. En efecto, no tardé en divisar la imponente mole de la iglesia románica de San Martín, Y no muy lejos de allí, los muñones ensombrecidos del llamado 'castillo del Moro'. E incluso, algo apartada del pueblo, junto al pequeño cementerio, la ermita de la Virgen del Perpetuo Socorro...No divisé, sin embargo, esas huellas de restos de construcciones que, se supone, formaban parte de la muralla defensiva del pueblo; ni tampoco esa cruz patada que dicen que se encuentra en la fachada de la iglesia; eso sin mencionar la que también dicen que se halla en su interior...En fin, reconozco que abandoné Peroniel con la miel en los labios. Pero no importa: ahora tengo una disculpa para una visita más prolongada.

video

8 comentarios:

KALMA dijo...

Hola! Sí que debes hacer un libro. Narras e ilustras bien, es casi como que he estado allí, aunque por supuesto no hay nada sustituible a la propia aventura. Hace unos día subí las fotos de Madrid (lo mío es fácil, subir y subir) y ahora estoy con Bubble, como verás debería hacer varios blog, en vez de este “potaje”. Saludos.

juancar347 dijo...

Gracias por tu comentario, amiga Kalma. Tienes razón: la aventura es la aventura, y por muy bueno que sea el cronista, las palabras nunca podrán sustituir a los sentimientos. El libro llegará, pero aún falta mucho camino por recorrer. Te repito que tu blog me parece fresco y genuino; yo no lo veo como un potaje. Lo importante, amiga mía, es la ilusión con que se hace. Veré esas fotos de Madrid. Saludos

KALMA dijo...

Hola! Que lo califique de “potaje” no es despectivo ¡Me gusta el potaje y mi blog! Es como yo, cada día un rumbo y lo que me manden. Y los tuyos son buenos, porque los ilustras bien y los envuelves de magia. Saludos

juancar347 dijo...

Buena especificación, amiga Kalma. Pero recuerda que el mejor rumbo es el que se marca uno mismo. Y en cuanto a la Magia, está abierta a todo el mundo.

Anónimo dijo...

Me encanta el video que has presentado de mi pueblo,estaremos encantados de mostrarte lo que no has encontrado en el, el domingo de Pascua se le quita el manto a la Virgen en esa ermita que tu nos muestras en tus IMAGENES.
GRACIAS POR ACORDARTE Y MOSTRAR A TRAVES DE TU BLOG:"MI PEQUEÑO PUEBLO".
Te esperamos siempre.......

juancar347 dijo...

Estimado amigo/a: gracias por tu comentario. Si puedo, el próximo domingo pasaré por Peroniel. Como digo en la entrada, no pude disfrutar más de las maravillas de tu pueblo y me interesaría muchísimo poder hacerlo. Si lees esto, me gustaría conocer tu nombre y preguntar por ti, me harías un favor muy grande. Saludos

Loli dijo...

Mañana dia 31 de mayo celebramos la fiesta del Cautivo de Peroniel y la Virgen de la LLana de Almenar.
El acto une a ambos pueblos en la entrada de Almenar desde donde se dirigen a la ermita de la Virgen de la Llana. Es un acto que merece la pena.
Por cierto Juancar soy la misma persona con la cual querías contactar el siete de abril, espero estar en este acto.

juancar347 dijo...

Loli, te agradezco mucho la informacion. No me va a ser posible asistir, motivos tecnicos con el coche, pero tomo nota para el futuro. Si me gustaria mantener el contacto contigo, pues aun me falta mucho por ver e investigar en Peroniel.
Un saludo