domingo, 10 de mayo de 2009

Tierras de Calatañazor: hacia el nacimiento del río Abión


Primera Parte

El entorno


El objeto de la presente aventura, se halla en las históricas tierras de Calatañazor. Concretamente, dentro del municipio de Muriel de la Fuente, situado, aproximadamente, a 6 kilómetros. Es allí, formando parte realmente de un entorno espectacular que apenas se ha visto malogrado por la mano del hombre, donde todo amante de la Naturaleza quedará prendado para siempre de dos auténticas maravillas: el Sabinar de Calatañazor y el nacimiento del río Abión. A este último, se le conoce popularmente como el Ojo de la Fuentona, o simplemente, La Fuentona.

Se recomienda que la visita se inicie en el Centro de Interpretación del Sabinar, donde el visitante podrá recopilar valiosisima información acerca de la importancia del bosque aledaño (74 hectáreas, de las cuáles, 22 hectáreas corresponden al sabinar), cuya especie arbórea protagonista -la sabina- se remonta nada menos que a la Era Terciaria. El lugar fue declarado como Reserva Natural en el mes de julio del año 2000.



Luego de la visita al Centro de Interpretación del Sabinar y al bosque de sabinas, y siguiendo el itinerario hacia el nacimiento del río Abión, el visitante amante del románico, podrá detenerse algún tiempo en la ermita de Nª Sª de la Vega, y paladear ese románico sencillo y rural que, a falta de otras magnificencias de un estilo que abunda en la provincia, tal vez le proporcionen alguna pista acerca de la autoría, comparando algunos detalles con otras construcciones similares de la comarca, entre ellas las de Calatañazor.


Interesante le resultará, también, echar un vistazo a la necrópolis medieval adyacente a la ermita -conocida como necrópolis 'Cerro del Castillo'- y ayudándose de los carteles explicativos, como se muestra en la foto, obtendrá algún detalle acerca de los ritos funerarios de la época, que a buen seguro contribuirán a añadir a su visita un interesante elemento cultural.


Una centena de metros más allá de la ermita y la necrópolis, la sugerente silueta coniforme del Centro de Interpretación de la Fuentona (primera imagen, por encima del título) le proporcionará un pequeño, pero cómodo aparcamiento, así como también todas las indicaciones y explicaciones necesarias para la visita a este pequeño mundo perdido, declarado con todo merecimiento Monumento Natural en noviembre de 1998.

Numerosos, así mismo, son los carteles indicadores que garantizan la dirección de las principales atracciones del Cañón. Por desgracia, y según me comentó la guía, la llamada Cascada de la Fuentona, no tenía agua. De manera que obvié la visita, aunque, desde luego, la dejo anotada en la Agenda como objetivo a cubrir en el futuro.


El primer vistazo de este genuino e importante acuífero, pronto queda a la vista y ofrece una detallada gama acerca de la variada tonalidad de colores que adoptan las aguas del río Abión, que estoy seguro contribuirán en gran medida a despertar multitud de sensaciones en el espectador.

Sensaciones, por otra parte, que unidas a la no menos variada gama de trinos de las numerosas familias de aves (cárabo, martín pescador, buitre leonado, alimoche, águila real y halcón peregrinos, entre otros) que han hecho del entorno su hábitat natural, contribuirán a hacer que se sientan, por unos momentos, espectadores privilegiados de un pequeño edén amazónico enclavado en pleno corazón de Castilla y León.

Similar efecto causará, seguramente, la contemplación de una no menor variedad de especies de árboles y arbustos (sabinas, sauces, chopos, aliagas, espliego, tomillo y salvia) que, desplegados sus encantos con total plenitud, harán mucho más entrañable y gratificante el paseo.

Pero si una imagen vale más que mil palabras, gozar del privilegio de ver y oir éste auténtico regalo de la Naturaleza, bien vale un desplazamiento.

Bienvenidos, pues, al lugar de nacimiento del río Abión.

6 comentarios:

Pilara dijo...

Hola Juancar!!
Me encantan tus entradas, escribes como dibujando con una gran precisión y mucha sensibilidad. La delicadeza y serenidad que tienes se reflejan en tus textos y en las imágenes que los acompañan.

Y para martirio de envidiosos...¿Sabeis que os quiero?... Pues...¡Ea!

juancar347 dijo...

Gracias, Pilara: ya me gustaría ser ese artista que describes. Resulta imposible no serlo, teniendo en cuenta que cuando la Naturaleza hace un guiño, hasta un niño puede sacar una maravilla con una cámara de fotos.
Pero esto sólo es un adelanto: la próxima entrada es el plato fuerte; ahí la Naturaleza guiña, pero con los dos ojos.
Gracias por tu apoyo. Un abrazo

pallaferro dijo...

El entorno de la Fuentona es especialmente bello: sabinares, románico, aves ... y agua.

Recuerdo el "ojo" de la Fuentona. El agua era transparente y tenía unos tonos verde-azulados. La superfície era especular y parecían aguas tranquilas a pesar que no paraba de emanar desde su acuífero subterráneo. Una pasada.

Gracias por tu entrada, me ha llevado buenos recuerdos.

juancar347 dijo...

Me alegro. Espero poder seguir manteniendo esos recuerdos con las siguientes entradas. El lugar no ha cambiado. Lo cierto es que su belleza impacta.

Anónimo dijo...

Hola Juancar. Efectivamente la proxima entrada estara el "ojo de mar" y eso son palabras mayores.
Vuelves a mi zona, y lo primero que tengo que decirte es que no dejes de ir a la cascada, sobre todo cuando lleva agua es impresionante.
Yo desde hace mas de 40 años me he perdido muchas veces por ese entorno, y ahora aunque hecho de menos la soledad de antaño (es inevitable la cantidad de gente que hay ahora), con decirte que muchas veces h estado por alli mas solo que la una y eso es una experiencia imposible de explicar.
Ahora a esperar la segunda entrega.
!ah y ni caso a la mala baba de algunos, parece mentira!(pero de eso ya sabes que yo te podia hablar muchos)
Saludos/Jose Maria

juancar347 dijo...

Hola, José Mª. Sí, a mi también me gustaría perderme por allí; es un lugar realmente increíble. Me siento afortunado porque pude gozarlo a solas por algún tiempo (de algo tenía que servir madrugar tanto). Me impresionó. De hecho, volveré el viernes con una persona que tiene muchas ganas de conocerlo.
En cuanto al otro comentario, ha sido un malentendido en el que yo también he tenido buena parte de culpa.
Bueno, voy con el Ojo. Un abrazo