domingo, 19 de octubre de 2008

Nuevos trucos de la luz: los rosetones del Monasterio de Santa María de Huerta



'En ocasiones, las mayores sorpresas nos esperan en los lugares más insospechados'.
[Javier García Blanco: 'Ars secreta', Espejo de Tinta, 2006]

Así comienza Javier García Blanco, el capítulo dedicado a la fascinante ermita mozárabe de San Baudelio de Berlanga. Pero creo que resulta un excelente colofón para ilustrar ésta breve entrada. En realidad, el jugar con la magia de la luz tomando como patrón los rosetones del pórtico románico y del refectorio del Monasterio de Santa María de Huerta, no resultó ninguna sorpresa, como aquélla primera vez en que la pentalfa de la ermita de San Bartolomé me sorprendió inesperadamente.
Hace una semana, y obedeciedo a una repentina corazonada, también me sorprendió la ojiva octogonal de la Colegiata de Santa María la Mayor, en Medinaceli. Sin embargo ayer, cuando me desplacé al Monasterio de Santa María de Huerta, lo hice sabiendo exactamente lo que buscaba. Como opino que en el fondo, no deja de tener su lado estético -que no sobrenatural, desde luego- lo incluyo en lo que, espero, sea parte de lo que en el futuro serán entradas con denominación de origen 'trucos de la luz'.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Juan Carlos te vas hacer un experto en reflejos, pero yo no lo encuentro explicacion
Jose Maria

juancar347 dijo...

Es todo una cuestión física: buscar la posición del sol, jugar con el objetivo, etc. En realidad, son efectos que quedan muy bien, tanto en vídeo como en foto, pero que no revisten en sí mismos nada sobrenatural ni fantástico.